Ser Tutor de una UDM y ¡!no morir en el intento ¡!.

Esta frase puede sonar tragicómica pero no estaríamos muy lejos de que se cumpla si no llegamos a comprender, asimilar y aplicar el rol que le corresponde al tutor de una unidad donde ingresan para completar su formación profesionales cualificados con titulación universitaria.

Ser tutor no es ser profesor, ser tutor no es ser maestro, ser tutor no es ejercer de padre o madre, ser tutor no es ser colega o amiguete de los tutorizados, lo cual no quiere decir que en ocasiones haya que ejercer todos estos roles en la medida que se considere oportuno.

Este rol de tutor tan relevante en el proceso de formación de especialistas de enfermería en nuestro contexto sanitario y casi infantil en cuanto a su desarrollo dado que solo tiene 6 años de vida es complejo por diferentes motivos.

Una vez más la improvisación se muestra en la planificación sanitaria en nuestro país y cuando se viene planteando durante años la necesidad de formar especialistas de enfermería, a nadie se le ocurre que hay que tener profesionales con la suficiente cualificación en todos los ámbitos; asistencial, docente, investigador, gestión y organización amen de una importante base de conocimiento de psicología industrial para ejercer y desempeñar la labor de tutor con garantías de eficiencia.

Por esto nos hemos encontrado con incertidumbres, grandes interrogantes y desconciertos y sobre todo mucho desconocimiento en cuanto a como  ejercer y desempeñar esta función tan fundamental en el itinerario de los residentes durante su periodo formativo.

Esto nos arrastra a una situación cargada de inseguridades y frustraciones que unidos a la falta de motivación e incentivaciones por parte de los centros responsables para que los tutores desarrollen su labor nos conduce por un lado a abandonos y cambios en los tutores y por otro a una deficiente formación en los EIR que se ven inmersos en estos contextos.

En nuestra profesión mientras sigamos creyendo que por llevar muchos años ejerciendo ya estamos suficientemente cualificados y preparados para todo y que para ejercer en  puestos de responsabilidad basta con levantar un dedo y decir “yo mismo” mal nos va a ir, como mal nos está yendo, porque a su vez los máximos responsables de diseñar y desarrollar las propias especialidades como son los servicios de salud, los gestores y los responsables sanitarios no implementan herramientas formativas para desempeñar cualquier puesto de responsabilidad dentro del sistema sanitario y como consecuencia la idoneidad al puesto de trabajo brilla por su ausencia.

Y dicho esto de forma breve resumiría las capacidades que debe tener el tutor al margen de los conocimientos teórico prácticos relacionados con su especialidad:

ASERTIVIDAD          AUTOCONOCIMIENTO      CONSENSUALIDAD

LIDERAZGO              EMPATIA                              PROACTIVIDAD

Unidas a una serie de cualidades imprescindibles para su labor. El rol del tutor puede aprenderse, aunque supone predisposiciones personales, como:

  • Interesarse por los seres humanos y atender su problemática.
  • Reconocer y respetar a cada ser humano como único y distintivo.
  • Recibir y comprender empáticamente las problemáticas individuales, grupales o institucionales.
  • Aceptar el conflicto individual, grupal e institucional como aspecto integrantes del aprendizaje.
  • Conocer los propios límites y solicitar ayuda para afrontar situaciones difíciles, tanto en lo personal como en lo estrictamente profesional.
  • Proseguir en forma continua la propia formación profesional.
  • Capacidad de diálogo y relaciones humanas.
  • Ascendencia en el grupo.
  • Espíritu crítico objetivo y reflexivo.
  • Equilibrio emocional.
  • Coherencia entre actitudes y principios
  • Espíritu democrático que promueva valores de solidaridad.
  • Cooperación y participación.
  • Sensibilidad social

Creo que todos los actores, instituciones, gestores y profesionales deberíamos reflexionar sobre la situación y activar propuestas de mejoras en todos los sentidos.

JOSE LUIS OLIVER CARBONELL.

2 comentarios
  1. Paco
    Paco Dice:

    Totalmente de acuerdo, no vale el todos estamos para todo.
    Llevo años intentan todo crear cuerpo propio y es muy frustrante ver como no avanzamos por falta de apoyos entre nosotros mismos.
    Los. Compañeros están muy desmotivados por la falta de expectativas o por falta de reconocimientos.
    Quizá con la orientación adecuada sería posible.

    Responder
    • Julia González Vaca
      Julia González Vaca Dice:

      Sí compañero, en cualquier caso estamos convencido que aunque sea un camino difícil es el camino… y vamos a dar visualización tanto la firgura de especialista como la de las UDM y los tutores.

      Saludos

      Responder

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