Conclusiones Congreso SEEGG 2015

Bajo el lema “Avanzando en la calidad del Cuidado” concluye el XXII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica con una intensa actividad y participación de todos los congresistas.

El Parador Nacional de Segovia ha reunido a más de 350 profesionales de la salud que dedican su atención diaria a la formación y al cuidado del mayor.

Entre el conjunto de ponencias, mesas redondas, talleres y simposios paralelos que se han desarrollado durante estos dos días de encuentro caben destacar las siguientes conclusiones:

  1. Aplicar la mejor intervención enfermera para conseguir la excelencia en el cuidado al mayor tiene un componente científico, pero también ético, y además está condicionada por la individualidad de la persona, así como por las estructuras sociales, políticas y económicas.
  2. Las Guías de Buenas Prácticas son una herramienta fiable, facilitan la toma de decisiones, refuerzan la seguridad de los profesionales, potencian su autonomía y mejoran la comunicación con los pacientes.
  3. La comunicación constituye un elemento terapéutico fundamental, considerando que la empatía es clave en la provisión de cuidados. El profesional debería transmitir escucha, validación de sentimientos, comprensión, evitando siempre un modo relacional impositivo, moralizante o las formas superficiales de consuelo.
  4. Las limitaciones en la comunicación son frecuentes en los mayores, generan sentimientos de soledad y baja autoestima, disminuyen la relación con el entorno, y la participación social. El empleo de guías de apoyo de los sistemas de comunicación aumentativa y alternativa son de gran utilidad y deberían ser incorporados en los entornos sociosanitarios.
  5. Es primordial aumentar la conciencia y promover la educación sobre el dolor en las personas mayores y sus consecuencias, así como aplicar las mejores prácticas para la evaluación del mismo, el tratamiento farmacológico y no farmacológico. Se debe de prestar especial atención al control del dolor en los pacientes con deterioro cognitivo.
  6. Los mayores presentan una alta tasa de disfagia que frecuentemente es detectada en fases avanzadas, el establecimiento de protocolos de abordaje de este problema que incluyan una detección precoz por procedimientos estandarizados aplicados por enfermeras, disminuye el riesgo de aspiración, previene las complicaciones y mejorar el estado nutricional y la hidratación.
  7. En los mayores con demencia avanzada e incapacidad para la ingesta oral, el soporte nutricional puede suponer un conflicto ético. Se asume que no existe una única solución y que en cada caso será necesario realizar un análisis individualizado. Las medidas a tomar deberían ser consensuadas entre las parte implicadas, generalmente con el cuidador principal ya que por lo general los pacientes no han dejado expresado sus deseos ni realizado el documento de voluntades anticipadas.
  8. Tras un ictus el papel de la enfermería es fundamental en la planificación del alta hospitalaria, mediante la educación del paciente, la familia y/o los cuidadores. Mantener unos cuidados de calidad nos exige realizar una adecuada continuidad asistencial del proceso.
  9. La formación enfermera engloba conocimientos técnicos y prácticos basados en valores. La enfermería geriátrica es un campo de especial interés para la sociedad.
  10. La formación especializada presenta grandes ventajas para la profesión, los usuarios y la sociedad. En la actualidad disponemos de enfermeras especialistas en geriatría para las que se requiere puestos de trabajo adecuados en los que desarrollen sus competencias específicas y den respuesta a las demandas y necesidades de salud de las personas de edad avanzada.