Conclusiones Congreso SEEGG 2013

Bajo el lema “Detectar la fragilidad y actuar en la cronicidad” se celebró en el Palacio de Congresos Conde Ansúrez de Valladolid, durante los días 25 y 26 de abril de 2013, el XX Congreso Nacional SEEGG. Cinco fueron las áreas temáticas que se abordaron en un programa científico que giró en torno a la prevención y la valoración enfermera de la fragilidad, la cronicidad y los cuidados enfermeros, la calidad de atención en los cuidados avanzados, los desafíos sociales y sanitarios de las enfermedades crónicas y la innovación en los servicios de apoyo a la cronicidad.

Las conclusiones que se han destacado al final del encuentro son:

  1. La mayor parte de los investigadores convienen que la fragilidad es “un síndrome” y han propuesto un buen número de definiciones, aunque no existe consenso en estos momentos sobre el concepto.
  2. Deben fomentarse trabajos dirigidos a acotar los marcadores de la fragilidad, tanto predictivos como de diagnóstico, siendo fundamental el papel de la investigación en este terreno.
  3. Siendo diversos los instrumentos utilizados para la valoración de la fragilidad, la identificación y cuantificación de las variables del síndrome de fragilidad definido por Linda Fried permite el abordaje integral de los problemas más frecuentes en los mayores.
  4. Disponer de los medios necesarios para identificar la fragilidad permitirá reducir la pérdida de autonomía de los mayores, así como la discapacidad y la dependencia.
  5. Existe acuerdo en afirmar que el ejercicio físico es la medida preventiva más importante que se puede llevar a cabo entre las personas mayores, como abordaje general, y en particular la clave para evitar la fragilidad, por lo que se debe potenciar con el fin de aumentar la fuerza y la funcionalidad que eviten las caídas.
  6. Para prevenir la fragilidad es fundamental el mantenimiento de la alimentación adecuada.
  7. El modelo de atención enfermera centrado en el autocuidado de la persona mayor es primordial en el abordaje de la cronicidad. La atención integral, enfocada en la persona, es la que se dirige a la consecución de mejoras en todos los ámbitos de la calidad de vida y el bienestar de la persona, partiendo del respeto pleno a su dignidad y derechos, de sus intereses y preferencias y contando con su participación efectiva.
  8. Las líneas estratégicas de un plan de calidad deben orientar la organización al paciente, mejorar la calidad de los procesos asistenciales e implicar a los profesionales en la gestión de la calidad.
  9. Existen nuevos modelos de atención residencial en las unidades de convalecencia y larga estancia, como “En mi casa”, basado en la calidad de vida de las personas mayores, donde éstas manifiestan en cada momento como quieren vivir.
  10. En las redes sociales se crean comunidades virtuales que permite intercambiar experiencias e información entre pacientes y realizar consultas a profesionales. Los avances tecnológicos sirven como instrumentos facilitadores de los cuidados en la búsqueda de la calidad de vida de los mayores (envejecimiento activo, autonomía…), así la telemonitorización se presenta como un sistema que pretende la participación activa de los pacientes y permite anticiparse a las complicaciones, previniendo ingresos hospitalarios, y la telegerontología surge como recurso de atención domiciliaria que presta servicios de forma permanente a los mayores y a sus cuidadores.
  11. La práctica basada en la evidencia aporta capacidad crítica a los profesionales y seguridad a los pacientes en todo lo relacionado con sus necesidades de cuidados, siendo necesario desarrollarla dentro del ámbito gerontológico como pieza clave en los cuidados.
  12. Al existir ya especialistas en el área de enfermería geriátrica es necesario desarrollar los perfiles profesionales, compromiso que han adquirido los especialistas de la SEEGG con la creación de un catálogo de puestos donde desarrollar las competencias.