Hay días en que pierdo la fe, pero hoy no!

Buenos días:

Hoy me voy a permitir el lujo de escribir una entrada más personal y subjetiva que otros días. Este último mes he impartido un curso para auxiliares de enfermería, TCAE,  auxiliares de geriatría y enfermeros. He tenido la oportunidad (como en otros cursos) de conocer gente estupenda, con ganas de realizar cuidados de calidad, preocupadas por  atención que realizan todos los días con los usuarios de residencias. Y ellas suelen contar: “tengo un paciente: Juan…” y yo enseguida las corto: No,no digas su nombre propio, aunque nadie aquí sabe quien es ni lo va a publicar pero….” Pero no es maravilloso que siempre se sepan sus nombres propios????

Sea el tema que sea el curso siempre salen a colación comentarios tipo “es que en mi residencia no hay…”, por ejemplo hablando de curas de úlceras en una residencia parece que no había disponibilidad de hojas de bisturí para los enfermeros que necesiten realizar un pequeño desbridamiento, o no hay grúas para movilizar adecuadamente, y sobre todo no hay suficiente personal. En este último curso tan  preocupadas estaban por el personal que tomé una hora del curso para explicarles lo que era el ratio y como se calculaba aquí en Cataluña. Ya os lo digo: hecha la ley, hecha la trampa.

Pero más grave aún es la sensación de inferioridad que tienen estos profesionales (me refiero a los del sector de las residencias en concreto) con respecto a los demás profesionales de la salud. Es decir ya no solo socialmente sino dentro de nuestro gremio se ve como menos relevante un auxiliar de enfermería que trabaje en una residencia al que trabaja en el hospital.

Bueno podríamos analizar motivos sociales, como lo hacemos cuando hablamos de maltrato a los mayores, y es verdad que socialmente es menos relevante tratar a un niño que a un viejo. Fácil, para tratar con niños hay perfectamente regulado una titulación universitaria y un grado medio para poder trabajar en una guardería, y los padres nos cuidamos mucho de saber que cualificación tienen los maestros de nuestros hijos, pero para trabajar en geriatría casi todo vale? Ya hemos comentado que no se ha reconocido la especialidad de enfermería en geriatría a nivel laboral. De hecho en España todavía hay comunidades autónomas que no reconocen las especialidad médica de geriatría, o incluso grandes Hospitales que no tienen esta especialidad (mucho menos los centros de salud, que esto si que es otra guerra política abierta). Si no que lo más grave y la mayor discriminación que recibimos en el sector residencial es lo que cobramos: GANAMOS MUCHO MENOS DINERO!

Creo que de aquí derivan muchos de los demás prejuicios que se hacen por otros profesionales de la salud y por la sociedad en su conjunto. Es fácil, si te pagan menos dinero es porque tu trabajo es menos relevante. No hacen lo mismo un auxiliar hospitalario que uno de una residencia? el primero tiene más medios y los pacientes tienen un enfermedad aguda pero los segundos tienen un ratio mucho mayor con menos complejidad (esto muy entre comillas).

A la vez que ocurre todo esto, cada vez hay más residencias con dificultad para mantener una plantilla adecuada y estable, los profesionales en cuanto pueden se van, y los directores y responsables de recursos humanos se extrañan??

Aquí hay mucha tela que cortar… el precio de una cama de residencia, el cambio de perfil del usuario desde la entrada en vigor de la ley de la dependencia mientras que no han cambiado los baremos, la privada, la concertada, la publica…. Hay días que pierdo la fe.

Y cuando explico todo lo anterior en los cursos, porque es nuestra realidad y creo que hay que ser sinceros; los alumnos me miran como pidiéndome un rayo de luz, una esperanza, algo que podamos hacer para cambiar en algo esta situación: este es el momento en el que pienso HOY NO ES EL DÍA DE PERDER LA FE!!

Entonces yo cuento que la fe mueve montañas, que la unión hace la fuerza, porque somo tantos que trabajamos en geriatría y no se nos reconoce, estamos tan desperdigados por la geografía en residencias, centros sociosanitarios, pequeños servicios a domicilio de un hospital o de un centro de salud… Yo he decidido colaborar a través de la SEEGG para poner mi granito de arena, vosotros?

Dedico este post a todos los trabajares buenos de geriatría y en especial a los maravillosos profesionales que me he encontrado en este último cuso! GRACIAS, porque cuando me hacéis esas preguntas pienso que: “Hay días en que pierdo la fe, pero HOY NO!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *