La ley de eutanasia aprobada ayer por el Pleno del Congreso de los Diputados queda prácticamente cerrada tras la votación. El texto ha obtenido una amplia mayoría, 198 votos a favor, 138 en contra y dos abstenciones. Si no se aprueban enmiendas en el Senado, lo que no parece probable, ya solo faltará que la Cámara alta la ratifique para que entre en vigor. Ya desde el pasado 11 de febrero se debatió en el Congreso la llamada Propuesta de Ley sobre la Despenalización de la Eutanasia. Desde la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontoógica (SEEGG) nos sumamos al posicionamiento hecho público por la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos (AECPAL). Dicho posicionamiento manifiesta el total respeto y comprensión hacia las diferentes sensibilidades existentes. Punto básico en una cuestión capital tan delicada y subjetiva.

La SEEGG es plenamente consciente de la inquietud y preocupación de nuestra sociedad hacia el sufrimiento que afrontan miles de personas y sus familias cada año. Esta sensibilidad ha sido recogida por nuestros representantes políticos y se plasma ahora en este Proyecto de Ley, que ayer 17 de diciembre fue aprobado en el Congreso de Los Diputados.

Sin embargo, la SEEGG considera que esta norma que se va a tramitar afronta el sufrimiento extremo de aquellas personas que prefieren dar por finalizada su vida y, en cambio, obvia el de aquellos ciudadanos que piden vivir de forma digna esta etapa con el mayor apoyo posible para paliar ese sufrimiento.

No existiría nunca el libre derecho a decidir ni se dignificará el proceso de morir mientras las personas que sufren al final de su vida no tengan sobre la mesa todas las opciones posibles, siendo los Cuidados Paliativos un derecho, pero no una realidad en nuestro país para todos los ciudadanos que los necesitan. La SEEGG apuesta por la universalización de este servicio imprescindible. Nuestra sociedad entiende que exista la necesidad de regular la eutanasia, pero recuerda a su vez que pocos pacientes que reciben unos cuidados paliativos de calidad, la reclaman.

Como recuerdan la SECPAL y AECPAL, en nuestro entorno, muy pocos países cuentan con leyes como la que se va a debatir en nuestro Parlamento, pero en casi la totalidad de los países europeos existe legislación que pretende garantizar unos Cuidados Paliativos de calidad. Estas leyes abogan por la formación de profesionales (tanto de la Medicina como de la Enfermería, la Psicología, el Trabajo Social…), el apoyo a las estructuras básicas para proporcionar cuidados paliativos en la comunidad (como es la Atención Primaria de salud), la acreditación específica y reconocida de quienes van a dedicarse a esa labor, la creación de recursos específicos orientados a la complejidad… Estas leyes reconocen y alivian la carga que supone para un familiar la atención y el cuidado de estas personas, otorgando permisos laborales y facilitando ayudas a la dependencia. Estas leyes son, en definitiva, muestra de la preocupación de sociedades modernas y progresistas ante el sufrimiento de sus conciudadanos más vulnerables.

La SEEGG insiste en su compromiso con la atención universal y de calidad de los pacientes y las familias con necesidades paliativas. Nuevamente se pone al servicio de los representantes políticos y de los organismos públicos para trabajar juntos, buscando que estas personas reciban de forma precoz la atención que necesiten para paliar su sufrimiento.

Esperamos que ese mismo compromiso y esa misma sensibilidad que les han empujado a redactar e impulsar la Ley recientemente propuesta les oriente y empuje a impulsar por fin una Ley de Cuidados Paliativos acorde a esta responsabilidad que compartimos.