Ante la crisis generada por Covid-19 en el medio residencial y en otros centros sanitarios, se han publicado nuevas recomendaciones para estos dispositivos asistenciales que son de interés. Por ello vamos a hacer un breve resumen, destacando las recomendaciones más importantes.

El Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 ha publicado Orden SND/265/2020, de 19 de marzo, en la que insta:

  • Por un lado, a hacer un cribaje de los residentes en 4 grupos: los que tienen un positivo de elCovid-19, los que por sus síntomas se cree que puede tener el Covid-19, aquellos que, aunque no tienen síntomas, han estado expuestos o han tenido contacto directo con una persona positiva, y por último aquellos que ni tienen síntomas ni se sospecha que hayan tenido contacto.
  • De esta manera, si el espacio lo permite, se debe aislar los casos positivos o por cohortes del resto, así como el resto de los grupos definidos. Sin perjuicio de posibilitar la deambulación mínima sobre todo en el grupo de personas con trastornos neurodegenerativos (demencia) y continuar evitando las sujeciones mecánicas y/o farmacológicas.
  • Se insta a la correcta limpieza según las recomendaciones ya establecidas, con especial atención a los pasos de personal de unas zonas a otras aisladas.
  • En cuanto al personal, se explicita que la autoridad de la comunidad autónoma (CCAA) competente puede cambiar la prestación de servicios en cualquiera de las instituciones, ya sean privadas o públicas. Y, por otro lado, recomiendo que se continúe trabajando, aunque se haya tenido un contacto de riesgo siempre que no se presenten síntomas de la enfermedad.
  • En cuanto exista sospecha de un caso, se avisará al médico de Atención Primaria que activará protocolo, se realizarán las pruebas de el Covid-19 si es posible, en el caso de precisar una derivación al hospital se hará también bajo su criterio.

Para el cumplimiento de todo ello, dispone la orden a las CCAA que dictaminen los protocolos y/o destinen los recursos necesarios.

La SEGG impulsa una iniciativa para asegurar que llegan estos recursos, para lo que ha creado un protocolo de actuación en residencias, entendiendo la peculiaridad y heterogeneidad que entre ellas mismas hay. Lo más importante que proponen es:

  • Aplicar las medidas de prevención como en cualquier nivel asistencial sanitario (https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos.htm)
  • Aumentar las pruebas diagnósticas.
  • La derivación a urgencias debe depender de un equipo sanitario que conozca la realidad de las residencias y a la vez del medio hospitalario, y no depender de urgencias.
  • Debe dotarse de material y personal.
  • Establecer un plan único para todas las residencias públicas y privadas, pero que se gestionen en cada CCAA, porque hay diferencias entre cada una de ellas.
  • Por último, se especifica que tanto las derivaciones al hospital como el esfuerzo terapéutico no debe considerarse desde la edad cronológica de la persona, sino desde su situación funcional y cognitiva previa.

En definitiva, aclara o desarrolla un poco más la información que se puede obtener la Orden SND/265/2020. Lo más destacable y que compartimos y revindicamos de nuevo desde la Sociedad Española de Enfermería Geriatría y Gerontológica (SEEGG) es por un lado la necesidad IMPERIOSA de dotar de material sanitario y personal a las residencias y otros dispositivos asistenciales para personas mayores; así como la de la valoración de los esfuerzos terapéuticos en base a su situación funcional y cognitiva de las personas mayores y no en base a su edad cronológica.

Por último, nos gustaría mencionar un protocolo de la Comunidad de Madrid sobre la actuación en estos centros. Aquí vemos como se detalla más todos estos canales de ayuda a las residencias, Madrid establece que será un Geriatra de enlace el que gestionará las posibles derivaciones y detecciones de nuevas personas con Covid-19. Así mismo, establece unos criterios para ello, que son:

  • Insuficiencia respiratoria, disnea o taquipnea y fiebre.
  • El paciente es independiente para la marcha o Índice de Barthel >60.
  • Paciente sin deterioro cognitivo , o deterioro cognitivo con GDS <6 .
  • No existe comorbilidad asociada en fase avanzada.

Así mismo, detalla la relación de material y medicación sanitaria de la que se ha de proveer a las residencias, e insta a las misma a desarrollar sus propios protocolos para llevar a cabo la atención durante esta alerta sanitaria, así como recomienda que el personal sea siempre el mismo para las cohortes establecidas y que se eviten las rotaciones.

Además, nombra un coordinador de plazas sociosanitarias, para tener control de las camas libres y ocupadas para llegado el caso poder utilizarlas.

La realidad es que ahora mismo no hay mascarillas FPP2 para todos los profesionales y por ello recomendamos leer el siguiente artículo, en él concluyen:

  • En experiencias anteriores con otras epidemias respiratorias, se ha optado por establecer recomendaciones para el uso prolongado y la reutilización de las mascarillas de filtración media-alta.
  • La integridad funcional y estructural de la mascarilla es esencial. Por ello, hay que extremar la vigilancia del estado de la mascarilla, evitando prolongar el uso o reutilizar mascarillas que se encuentren claramente dañadas (arrugada, plegada o rota) o sucias.
  • El uso de protectores faciales puede tener un doble efecto beneficioso. Por un lado, limitan la posibilidad de contaminación de la superficie de la mascarilla con fluidos, secreciones, etc. y por otro lado, supone una barrera física para que el profesional pueda tocarse la zona y contaminarse las manos.
  • En cualquier caso, la medida fundamental a implantar en el uso prolongado o reutilización de mascarillas es la educación del profesional y el recordatorio constante de la importancia de no tocarse la mascarilla y de extremar las medidas de higiene de manos.

Con esta pequeña recopilación de las últimas recomendaciones pretendemos ayudar y colaborar en la difusión de la mejor información posible.